CAMBIO

¿Cuanto estarías dispuesto a pagar por cambiar algo que no te gusta en ti? ¿Cual es el coste que estas sosteniendo por no poder cambiarlo?¿Lo has calculado? Posiblemente hayas dicho esta frase en más de una ocasión; Mañana cambio. Alomejor ha sido dejar de fumar, aprender ingles, cuidarte más, no estar siempre enfadado, no llegar tarde, ser más ordenado, apuntarte al gimnasio e ir, no ser tan impulsivo, salir menos, leer más, tomarte las cosas menos a pecho,.etc..Sin embargo rara vez lo consigues y se quedan en un montón de intentos fallidos acumulados dentro de ti. ¿Que pasa cuando los demás no cumplen con lo que prometen? ¿ Sigues confiando en ellos?. Puede que sean sinceros y que tengan las competencias necesarias para hacer aquello que prometieron, pero si al final no cumplen con sus promesas se vuelven poco confiables. Los demás los verán como personas en las que no se puede confiar y eso afectará en sus relaciones tanto personales como profesionales. ¿ Y que pasa cuando soy yo el que no cumple las promesas que se hace? Es muy fácil de saber. Mira hacía adentro y pregúntate como esta tu confianza. Supongo que al llegar hasta aquí has revisado mentalmente todas las veces que has dicho- voy a cambiar y no lo has cumplido, y probablemente ahora te sientas culpable. Lo primero que te quiero decir es que culparse no sirve para nada. Hacerse responsable si. Es el primer paso que hay que dar cuando uno quiere cambiar algo que no le gusta. Ahora ya depende de ti por tanto puedes intervenir en ello para poder cambiarlo. Lo segundo es que nos han enseñado muchas cosas en el colegio y en las universidades  pero nada acerca del cambio y la adaptación. Posiblemente una de las cosas más importantes para poder vivir y no sobrevivir. Llegados a este punto podríamos echarle la culpa al sistema, a la comunidad, al mundo. Ya podemos dormir tranquilos, ya tenemos a un culpable. Una justificación que nos hace inocentes; los demás tienen la culpa yo solo hago lo que puedo. El precio de la inocencia es la impotencia y el coste de la libertad, la responsabilidad. ¿ Y tú de que lado quieres estar? Hacernos cargo de aquello que nos pasa es la única manera para poder cambiar. Hacernos responsables, que no culpables, nos hace libres y no ayuda a no tener miedo. Si has leído hasta aquí seguramente estés pensando cosas de este tipo: sí claro como si fuese tan fácil cambiar..¿ y que hago con mis responsabilidades? A mi edad ya no puedo cambiar, se me hizo tarde o ya lo probé otras veces y no lo conseguí.. Si has pensado algo de esto, no te preocupes, es normal. Se llama tú saboteador interior y todos tenemos uno. La diferencia entre la gente que consigue cambios y los que no, pasa por entrenarse en mantener a raya este tipo de pensamientos. Cambiar es hacer, aunque no solo es eso. Cambiar es hacer y también es ser alguien distinto, Somos lo que hacemos y hacemos lo que somos, pero si cambiamos lo que hacemos cambiamos quienes somos. El cambio pasa por las dos. Cambiar es hacer cosas distintas y ver el mundo de una manera distinta. Trabajar sobre cuales son mis creencias acerca de eso que quiero cambiar es la base para hacer el cambio y que este se mantenga en el tiempo. Soy experto en el cambio. Lo he hecho muchas veces y lo seguiré haciendo. He vivido en 6 barrios distintos, he tenido 3 parejas, he dejado de fumar, cambiado mi estilo de vida, he perdido el miedo al agua y a las dos ruedas, y he cambiado de profesión con más de 30 años. Si quieres saber como lo hice estaré encantado de acompañarte a un sitio donde no existe “lo intente” sino “lo hice” y se llama CAMBIO. El 1 de Octubre van empezar una serie de talleres donde vamos a aprender a como realizar cambios tanto personales como profesionales. Si quieres hacer uno y no sabes como no te los puedes perder. Dentro de poco publicaré más información acerca de los contenidos, duración, objetivos, etc,,Si tienes alguna duda puedes escribirme a: germanjuradofillat@gmail.com

¿Cuanto estarías dispuesto a pagar por cambiar algo que no te gusta en ti? ¿Cual es el coste que estas sosteniendo por no poder cambiarlo?¿Lo has calculado? Posiblemente hayas dicho esta frase en más de una ocasión; Mañana cambio. Alomejor ha sido dejar de fumar, aprender ingles, cuidarte más, no estar siempre enfadado, no llegar tarde, ser más ordenado, apuntarte al gimnasio e ir, no ser tan impulsivo, salir menos, leer más, tomarte las cosas menos a pecho,.etc..Sin embargo rara vez lo consigues y se quedan en un montón de intentos fallidos acumulados dentro de ti.

¿Que pasa cuando los demás no cumplen con lo que prometen? ¿ Sigues confiando en ellos?. Puede que sean sinceros y que tengan las competencias necesarias para hacer aquello que prometieron, pero si al final no cumplen con sus promesas se vuelven poco confiables. Los demás los verán como personas en las que no se puede confiar y eso afectará en sus relaciones tanto personales como profesionales.

¿ Y que pasa cuando soy yo el que no cumple las promesas que se hace? Es muy fácil de saber. Mira hacía adentro y pregúntate como esta tu confianza. Supongo que al llegar hasta aquí has revisado mentalmente todas las veces que has dicho- voy a cambiar y no lo has cumplido, y probablemente ahora te sientas culpable.

Lo primero que te quiero decir es que culparse no sirve para nada. Hacerse responsable si. Es el primer paso que hay que dar cuando uno quiere cambiar algo que no le gusta. Ahora ya depende de ti por tanto puedes intervenir en ello para poder cambiarlo.

Lo segundo es que nos han enseñado muchas cosas en el colegio y en las universidades  pero nada acerca del cambio y la adaptación. Posiblemente una de las cosas más importantes para poder vivir y no sobrevivir.

Llegados a este punto podríamos echarle la culpa al sistema, a la comunidad, al mundo. Ya podemos dormir tranquilos, ya tenemos a un culpable. Una justificación que nos hace inocentes; los demás tienen la culpa yo solo hago lo que puedo. El precio de la inocencia es la impotencia y el coste de la libertad, la responsabilidad. ¿ Y tú de que lado quieres estar?

Hacernos cargo de aquello que nos pasa es la única manera para poder cambiar. Hacernos responsables, que no culpables, nos hace libres y no ayuda a no tener miedo.

Si has leído hasta aquí seguramente estés pensando cosas de este tipo: sí claro como si fuese tan fácil cambiar..¿ y que hago con mis responsabilidades? A mi edad ya no puedo cambiar, se me hizo tarde o ya lo probé otras veces y no lo conseguí..

Si has pensado algo de esto, no te preocupes, es normal. Se llama tú saboteador interior y todos tenemos uno. La diferencia entre la gente que consigue cambios y los que no, pasa por entrenarse en mantener a raya este tipo de pensamientos. Cambiar es hacer, aunque no solo es eso. Cambiar es hacer y también es ser alguien distinto,

Somos lo que hacemos y hacemos lo que somos, pero si cambiamos lo que hacemos cambiamos quienes somos. El cambio pasa por las dos.

Cambiar es hacer cosas distintas y ver el mundo de una manera distinta. Trabajar sobre cuales son mis creencias acerca de eso que quiero cambiar es la base para hacer el cambio y que este se mantenga en el tiempo.

Soy experto en el cambio. Lo he hecho muchas veces y lo seguiré haciendo. He vivido en 6 barrios distintos, he tenido 3 parejas, he dejado de fumar, cambiado mi estilo de vida, he perdido el miedo al agua y a las dos ruedas, y he cambiado de profesión con más de 30 años. Si quieres saber como lo hice estaré encantado de acompañarte a un sitio donde no existe “lo intente” sino “lo hice” y se llama CAMBIO.

El 1 de Octubre van empezar una serie de talleres donde vamos a aprender a como realizar cambios tanto personales como profesionales. Si quieres hacer uno y no sabes como no te los puedes perder. Dentro de poco publicaré más información acerca de los contenidos, duración, objetivos, etc,,Si tienes alguna duda puedes escribirme a:

germanjuradofillat@gmail.com